Las facetas desconocidas de Cathy Way

Catherine Way, conocida como Cathy, es una ciudadana británica nacida en Chipre que vive en Granada (España). A lo largo de su carrera profesional se dedicó (y aún se dedica) a distintas actividades, entre las cuales figuran la docencia y la interpretación. Lejos de tener una vida quieta, Cathy es una persona que sabe aprovechar el tiempo.

Cathy Way

– Gracias por haber aceptado dedicar un poco de tu tiempo a este Blog, Cathy. Sé que sos una mujer muy activa y, sobre todo, ocupada. De hecho –si la memoria no me falla–, una vez que estábamos hablando me contaste que de Granada te ibas a dar unas conferencias a Hong Kong, que luego volvías a España y viajabas a Barcelona por trabajo, para después proseguir rumbo a Finlandia por otro compromiso laboral y finalmente regresarías a dar clases en la UGR… corrigiendo las traducciones de tus alumnos entre viaje y viaje. ¿De dónde saca tanto tiempo y energías Cathy Way? ¿Es acaso una mujer incansable y que recurre a la magia para alargar sus días? ¿Es inmune al jet lag? ¿Cómo logra encontrar el material de trabajo en su despacho sumergido entre enormes pilas de libros y papeles?

– Sí, ese viaje fue de locura. Catorce vuelos en 20 días y volviendo a las 5 de la mañana para la graduación de mi hijo. Últimamente estamos bajo mucha presión con tantos cambios legislativos, papeleo ingente y exigencias para publicar a nivel de excelencia. Al estar cubriendo bajas maternas, por enfermedad y jubilaciones, estamos muy ocupados. No obstante, siempre he tenido mucha energía. Quizás por haber empezado a trabajar muy temprano (con 14 años), haber estudiado dos carreras a la vez que trabajaba o haber practicado mucho deporte. ¿Quién sabe? Duermo poco. No tomo mucho café y no me has visto bailar toda la noche.

A pesar de lo que puedas pensar con el caos aparente, sé donde tengo todo. La verdad es que estar cinco profesores en un espacio para dos o tres y con becarios de investigación no ayuda en cuanto a espacio y orden.

– Una incógnita que varios tendremos: ¿cómo conseguiste tu nombramiento de Traductora e Intérprete Jurada en España? ¿Tenés algún título equivalente en algún otro país?

– No soy TIJ. Cuando iba a examinarme, mi hijo adelantó su nacimiento. Mi pareja sí lo sacó y, como tenía mucho trabajo con él y traduciendo y revisando para otros TIJ, nunca lo saqué. Sé que ha habido críticas al formar TIJ sin tener el título, pero creo que la manera de traducir un texto jurídico o jurado no varía sustancialmente, salvo en la forma (requisitos del BOE, etc.). Por cierto, hace poco (BOE 15/11/14) se ha publicado una nueva orden del MAEC con cambios para los TIJ.

He seguido algún curso de Derecho, he impartido clases en el Experto en Derecho de Extranjería y colaboro con la Facultad de Derecho de Granada en distintos proyectos. Aunque mis conocimientos de Derecho son de autodidacta, básicamente. Mi pasión es la interpretación y empecé trabajando mucho en los tribunales, además de trabajar como intérprete de conferencias. Se aprende mucho en los tribunales.

– Una persona anónima pregunta qué pensás sobre el hecho de que el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España esté rechazando las solicitudes («legítimas», precisa) de nombramiento de Traductores e Intérpretes Jurados a los licenciados que cumplen con todos los requisitos académicos pero que, entre 2010 y 2011, accedieron a la carrera en el tercer año (a raíz del cambio generado por el Proceso de Bolonia de Licenciatura a Grado, una enmienda revocó la posibilidad de solicitar el nombramiento a través del plan de estudios a partir del 2009, aunque no contempló la posibilidad de solicitarlo para quienes entrasen posteriormente a la Licenciatura).

–Me parece una injusticia que se debe más al desconocimiento de la existencia de estudiantes de “pasarela” que otra cosa. Es más de lo mismo, cómo aprovechar el cambio de nombre de “Licenciatura” a “Grado” para eliminar la exención de examen.

– Mencionaste que te parece que el nexo entre la práctica profesional y la formación es un aspecto que podría mejorar. ¿De qué manera? ¿En qué otros aspectos puede y debe mejorar el sector?

– El mundo académico se ha criticado mucho por estar aislado de la práctica profesional. Creo que no es así en muchos casos y que cualquier acercamiento es en beneficio de todos. Procuramos estar al tanto de la situación del mercado y de la profesión y hay que agradecer la ayuda de los profesionales que nos brindan su tiempo para ello. También es verdad que se critica mucho al profesorado sin tener conocimiento de la trayectoria profesional de cada uno. Es casi imposible ser profesor a tiempo completo y mantener una actividad profesional.

– Pasando a un plano más personal… Naciste en una base militar en Chipre, país al que volviste alguna vez. ¿Cómo fue a parar tu familia ahí? ¿Te sentís identificada con la isla?

– Mi padre estaba en las Fuerzas Aéreas británicas. Mi hermana mayor nació en Gales, otra hermana y yo en Chipre, mis dos hermanos en Inglaterra y la más pequeña en Gales. Sí, somos seis hermanos. Nací en la base de Acrotiri, que sigue siendo británica aún. Vivimos un tiempo en la base y el resto en Limasol en una casa alquilada. No volví hasta 2004 y pude encontrar “mi casa” y a la “tata” que ayudaba a mi madre y era dueña de la casa. Fue muy emocionante, la verdad. Tras vivir en tantos sitios de pequeña estaba algo desarraigada. No obstante, tantos cambios influyeron en mis ganas de viajar y mi facilidad para imitar acentos.

– ¿Qué opinión te merece el conflicto chipriota entre la parte griega y la turca? ¿Ves alguna salida al problema?

– Me entristeció mucho ver la división de la isla y el odio que perdura entre ambas partes. Chipre es muy pequeño y quedan muchas heridas abiertas. Ojalá se pudiera buscar una solución para recuperar la harmonía entre los que viven allí.

– Realmente, fue una sorpresa enterarme de que no habías nacido en Gales, como creía. De hecho… ¿hablás algo de gaélico? Viajás mucho de forma constante. ¿Adónde sentís que pertenecés?

– Como llegué a Gales con casi cinco años, no pude aprender galés de pequeña. Ten en cuenta que castigaban a mi abuela en el colegio por hablar el idioma. Además mi abuelo era italiano y de pequeña oía griego e inglés. Tuve un año de galés en primaria y se eliminó del currículo. Estuvimos muchos años luchando para recuperarlo y ahora mis sobrinos van a colegios bilingües. Aprender el idioma es una asignatura pendiente, aunque entiendo algo.

Tras 31 años viviendo en Granada (más que cualquier otro sitio), me siento algo “granaína”, aunque realmente me considero ciudadana del mundo.

– Dos de tus pasiones: la jardinería y el buceo. ¿Cómo las descubriste? ¿Nos mandás alguna foto tuya en acción? ¿Qué otros deportes te gustan?

– De pequeña me encantaban la naturaleza y los animales (de hecho quería ser veterinaria). Hago jardinería desde que era muy pequeña (hasta con huerta) y sigo teniendo jardín. Siempre quería aprender a bucear, pero con tesis, niños y otras cuestiones, es algo que se fue aplazando. Aproveché un fin de semana entre trabajos en Melbourne y Sydney para hacer mi bautizo en la Gran Barrera de Coral. Después saqué el título en Almuñécar. Ahora, por la sobrecarga de trabajo, llevo un año sin bucear. Espero recuperarlo. También quería hacer paracaidismo y, para mi 50 cumpleaños, me regalaron un salto en tándem. Fue genial.

Buceo

Tándem

De joven practicaba casi todos los deportes posibles. La verdad es que con los compañeros tuvimos muchas oportunidades en el colegio y en el instituto. Hacía gimnasia deportiva, atletismo, netball que es parecido al baloncesto, hockey sobre hierba, tenis, tenis de mesa, equitación. Estaba en todos los equipos de deporte. También en un club de gimnasia y de atletismo. Sobre todo soy corredora (100 m, 200 m, 1.500 m, 3.000 m, 100 m vallas) y de salto de longitud. También probé aikidō gracias a mi tío, que es uno de los mejores en este deporte.

Hockey

– Una persona anónima afirma que los gustos definen mucho a una persona y quiere saber tres cosas (materiales o inmateriales) sin las que no podrías vivir.

– Esta pregunta es muy difícil. Creo que tendrían que ser la música, la literatura y las personas (familia, amigos, etc.). De tanto viajar, he comprobado que hay personas de todo tipo en todo el mundo y que siempre se aprende algo nuevo (bueno o malo) de cada uno de ellos. Me cuesta no incluir el cine y viajar, pero con la literatura y buenas conversaciones también se viaja.

– Es curioso que, entre tantos viajes por trabajo, todavía tengas ganas de irte lejos en tus vacaciones. ¿Qué nos podés contar de tus viajes? ¿Hay alguna meta que realmente te gustaría ver que aún no hayas logrado visitar? ¿Por qué te llama la atención la Isla de Pascua?

– Mi madre dice que debo tener sangre de romaní o de zingara porque me gusta visitar todos los sitios posibles. Las vacaciones escasean últimamente con tanto trabajo, pero querría visitar todos los continentes. Me queda mucho que ver de Norteamérica y de Suramérica aún. En Botsuana conocí al juez de un poblado y fue interesante ver cómo el pueblo actuaba de tribunal para resolver conflictos.

Safari

China ha sido una nueva experiencia en los últimos años también.

Debo haber visto algún documental sobre la Isla de Pascua y me llaman la atención los moáis. La Polinesia en general me llama la atención también.

– Por último, supongamos que lograras tomarte un año sabático para reflexionar y escribir: ¿sobre qué versarían tus libros? ¿Sobre la profesión o sería algo radicalmente distinto?

–Aunque no me importaría escribir una novela, el libro sería sobre la traducción jurídica y sobre todo para explicar el enfoque de formación que utilizo y que creo bastante efectivo. Implica un enfoque de análisis discursivo dentro de un marco de toma de decisiones estructurada y con gestión de proyectos. Trabajo mucho en aumentar la autoconfianza del estudiantado también.

– ¿Algún comentario final?

– Es difícil condensar en tan poco espacio cuarenta y tantos folios de currículum (y no está al día). He trabajado de dependienta, cajera, en seguros y contabilidad, de voluntaria en la protectora de animales, etc.. Todo me ha servido en algún momento.

– Muchas gracias, Cathy. Sabía que íbamos a descubrir cosas interesantes, pero aún así me sorprendió leer sobre algunas de tus facetas que desconocía. Esperemos que logres publicar todos los libros que desees, podría ser un buen aporte para la didáctica en traducción e interpretación.

África

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